El gobernador Julio Menchaca Salazar negó que los hechos violentos ocurridos en la última semana en Nopala, San Salvador e Ixmiquilpan representen un síntoma de que falta gobernabilidad en el estado.
“Nosotros siempre estamos por la comunicación, por la política como una un medio de arreglar diferencias y, sobre todo, por el respeto a la ley. Hay tolerancia en las pláticas, pero no puede nadie bajo ningún pretexto violentar la ley, agredir a las personas, trátese de quien se trate”, dijo.
El sábado pasado, pobladores de Nopala quemaron una patrulla municipal para manifestarse contra la construcción de una vialidad; el martes, habitantes retuvieron al alcalde de San Salvador, y ayer, ciudadanos de Ixmiquilpan quemaron cuatro unidades oficiales durante una diligencia ministerial.
El mandatario morenista condenó los hechos y afirmó que el ejercicio de gobierno implica cuidar el orden público, por los que se aplicarán más en la conciliación.
“No vamos a permitir que se agreda a a las personas, que se lastimen los bienes que son públicos, que son de todos, de todas las hidalguenses”, dijo.
Menchaca Salazar invitó a que cualquier diferencia, sobre todo las que tengan carácter político, se dirima a través del diálogo y del respeto a la ley.
—¿Ve usted temas políticos, gobernador? —se le preguntó.
—En algunos casos sí —dijo el mandatario.
También señaló que el gobierno de Hidalgo está en disposición de dialogar y de ser intermediario en los conflictos; además, pidió aplicarse con mayor vigor cuando no esté funcionando la mediación.
“Nosotros entendemos que pueden caldearnos los ánimos en algún espacio, pero la fuerza pública es la garantía de seguridad de las personas”, expuso.
Cuestionado sobre si consideraba que hubo falta de diálogo para enfrentar los conflictos, Menchaca Salazar expresó que en ocasiones hay un exceso en el reclamo sobre algún tema o preocupación, lo que genera violencia.
“Nosotros estamos contra cualquier forma de violencia que exacerben los ánimos y que genere agresiones”, agregó.