Marco Ortega: Ciencias forenses al servicio de la justicia

La verdad, la ciencia y la tecnología han sido herramientas fundamentales que aportan elementos sólidos a la justicia. Y a su vez este conjunto de elementos, se han convertido en la visión que distingue la trayectoria de Marco Antonio Ortega Ramírez, perito particular, que encontró en las ciencias forenses una vocación que lo ha llevado a trascender las fronteras de Hidalgo y atender asuntos a nivel nacional.

Su interés por las disciplinas forenses surgió desde joven, inicialmente inspirado por contenidos relacionados con las ciencias criminalísticas. La inquietud se transformó en vocación al ingresar a la Licenciatura en Criminalística de la Universidad Tecnológica de Tulancingo, donde descubrió el valor de estas disciplinas y comenzó a construir su camino profesional. Su acercamiento formal con la justicia llegó posteriormente al desempeñarse como auxiliar en un despacho pericial.

Innovar para aportar certeza

Los primeros pasos no estuvieron exentos de desafíos. La edad representó una dificultad en un ámbito donde, reconoce, existe cierto edadismo hacia los peritos. Sin embargo, la perseverancia y la constancia se convirtieron en sus principales herramientas para abrirse camino y demostrar que la capacidad profesional se construye con preparación, disciplina y resultados.

En cada asunto, Ortega Ramírez apuesta por la objetividad, la imparcialidad y la lealtad, principios que considera indispensables para ejercer una actividad estrechamente vinculada con la impartición de justicia. Más que destacar un caso particular, reconoce como uno de sus principales logros haber conseguido que su trabajo trascienda Hidalgo y que sus servicios sean requeridos en otros estados del país.

La innovación tecnológica ocupa también un lugar central en su práctica. Incorporar nuevas herramientas y recursos tecnológicos le permite fortalecer los elementos de convicción que aporta en los asuntos que atiende, con el propósito de contribuir a investigaciones y procesos con mayor solidez.

Su compromiso no se limita al ejercicio individual. Actualmente impulsa a nuevas generaciones de peritos y criminalistas, convencido de que fortalecer su preparación significa también contribuir al fortalecimiento de la justicia en México. Entre sus objetivos a futuro contempla escribir un libro y ampliar su colaboración hacia escenarios internacionales.

A quienes comienzan una carrera en este ámbito les deja una recomendación contundente: no esperar a que el sistema genere las oportunidades, sino desarrollar las propias herramientas para construirlas. Su trayectoria resume esa filosofía: avanzar con perseverancia, preparación y entrega, dejando todo en la cancha por la profesión y por la justicia.

Que la perseverancia de Dios y la justicia sí existe”.