Ganaderos, matadores y asociaciones defensores de las corridas de toros marcharon este día rumbo al Congreso de Hidalgo para exigir que se les escuche y consulte para no abolir la tauromaquia en la entidad. Por su parte, el diputado promovente de la iniciativa antitaurina, Avelino Tovar Iglesias, expuso que no pueden existir derechos ilimitados bajo el amparo de la Constitución cuando detrás hay maltrato animal.
Desde las 11:00 horas de este miércoles un contingente de personas provenientes de Caxuxi, comunidad de San Salvador vinculada con la actividad taurina, acudió a las inmediaciones de la plaza Vicente Segura, al sur de Pachuca.
A ellos se sumaron matadores, simpatizantes e integrantes de la asociación México Taurino capítulo Hidalgo, parte de ellos enfundados con una camisa o playera blanca y pañuelo rojo, al estilo sanfermines.
Con capotes y la espadillas el grupo de alrededor de 50 personas comenzó su andar gritando consignas en favor de las ganaderías, la llamada “fiesta brava” y de la cultura que, dijeron, significa. Luego se tomaron tomarse fotos y hacer un video frente a la plaza.
“Hidalgo es taurino”, “Hidalgo taurino jamás será vencido” y otras proclamas, entre insulto para el diputado promovente, se entonaron a lo largo de la marcha de la plaza Vicente Segura al Congreso de Hidalgo.
A su llegada, los taurinos colocaron una manta en el enrejado del Congreso de Hidalgo con la leyenda “Toros Sí. Los toros son parte de nuestras tradiciones. Prohibido prohibir. El estado de Hidalgo dice ¡sí a la fiesta brava!”, acompañado de más consignas y la representación de una faena en la que los taurinos fingían ser los astados mientras los toreaban al ritmo del ¡Ole!
Los manifestantes fueron recibidos por los diputados José Luis Rodríguez Higareda y José María Alejandro Pérez Ramírez, por un lapso de una hora.
Tras el encuentro, Pérez Ramírez dijo que se comprometieron con los quejosos a trabajar en una consulta indígena ciudadana para que aporten su criterio sobre el tema.
“En este momento el compromiso que asumimos es que sea una consulta real, que sea una consulta justa, democrática, y que se tomen en cuenta todos los argumentos”, dijo el legislador.
Dijo que el proceso no está definido y tampoco si se tomarán en cuenta solamente a las 115 localidades indígenas taurinas o a todas las que hay en Hidalgo sin distingo, señaló.
Aseguró que los defensores de la tauromaquia están conscientes de que el proceso de dictaminación está vigente y con el mismo se puede dar una votación a favor de la prohibición de las corridas de toros.
Aunque se dijeron preocupados por ese escenario, aseveró que los inconformes se fueron tranquilos porque se iniciará con el proceso de consulta.
“Se fueron con la tranquilidad de que vamos a empezar, insisto, a construir el tema de la consulta y bueno, vamos a esperar los tiempos también que de esa excitativa están plasmados. De momento, esto es lo que se acordó hoy”, mencionó.
❞𝐄𝐕𝐎𝐋𝐔𝐂𝐈𝐎𝐍𝐄𝐌𝐎𝐒❞, 𝐃𝐈𝐂𝐄 𝐏𝐑𝐎𝐌𝐎𝐕𝐄𝐍𝐓𝐄
Mediante una carta abierta a los taurinos, el diputado promovente señaló que no está en contra de ello y se pronunció porque dejen de haber actos de crueldad y muerte de toros y novillos por entretenimiento.
Evolucionemos hacia prácticas que no impliquen ningún tipo de violencia hacia ningún ser vivo”, planteó Tovar Iglesias.
A los alegatos de los taurinos sobre derechos culturales y fuente de empleo por esa actividad, el legislador recordó que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en el amparo en revisión 163/2018, resolvió que ninguna práctica que implique maltrato animal puede estar amparada en la Constitución.
De igual forma, bajo el amparo en revisión 365/2024 resolvió que el derecho a la libertad de culto religioso igualmente se puede limitar frente a actos de maltrato animal, por lo cual no hay derechos ilimitados en la Constitución frente a ello, puntualizó.
En la misiva, señaló que la propuesta no trata de destruir, sino de transformar “con inteligencia y corazón”, por lo cual propuso a los taurinos cuatro puntos.
Instó a la reconversión gradual de ganaderías hacia ecoturismo, cría sostenible o eventos sin muerte; gestionar apoyos estatales y federales para la reconversión laboral de toreros, banderilleros, mozos y “toda la cadena”; preservar al toro de lidia como patrimonio genético, pero en libertad y sin tortura, e impulsar nuevas expresiones culturales “que celebren la bravura y el arte sin sangre”.
