El subsecretario de Protección Civil y Gestión de Riesgos de Hidalgo, Román Bernal Díaz, negó que el derrame de crudo en un pedido de Santiago Tlapacoya, Pachuca, registrado el lunes pasado, sea producto de una acción relacionada con el huachicoleo, pues lo atribuyó a actos de “vandalismo”.
“No hay una utilidad que pudiera tenerse de ese producto, simplemente fue un acto de vandalismo a una válvula”, afirmó en entrevista.
El funcionario estatal dijo que el ducto perforado de Petróleos Mexicanos (Pemex) es conductor de petróleo, por lo cual sostuvo que no se trató de un intento de extracción ilegal de hidrocarburo.
Cuatro días después del siniestro, Bernal Díaz expuso que personal de la empresa pública del Estado y de Protección Civil estatal y municipal valoraron el lugar siniestrado y determinaron que había “cero por ciento” de posibilidades de explosividad, sin riesgos para la población.
Añadió que se acordonó el área “para que el ducto no siguiera” esparciendo el combustible, además de que recomendaron a la comunidad su evacuación a un refugiado por los fuertes olores en el sitio. A esa medida accedieron 17 personas, dijo.
Sostuvo que este fin de semana, aprovechando el puente no laboral, seguirán con los trabajos para “corregir el problema”, recoger la sustancia y hacer labores de saneamiento en el predio donde se derramó la sustancia pétrea.
Sobre el olor del crudo que inhalan las personas de la zona, el funcionario expresó que si alguien está expuesto a ese lugar por mucho tiempo pueden tener náuseas y dolores de cabeza, por lo que reconoció que es tóxico.
“Por eso se le ofreció poderse canalizar al refugio, aceptaron (…) 17 personas. De manera aleatoria llegan a dormir, alimentos, están descansando”, expuso.
Ante los reclamos de los pobladores, que han acusado falta de información, de protocolos de actuación y de acercamiento de las autoridades, el subsecretario dijo que emitieron un comunicado oficial “el día del evento” y al siguiente día. No obstante, la dependencia a su cargo solo expidió una documento el 10 de marzo, 24 horas después del reporte del derrame.
“Nos reunimos con el delegado y con los vecinos, o sea, sí se ha dado continuidad, incluso se le dio a conocer a la población estudiantil, y Educación Básica determinó que hicieran clases en línea para evitar que los niños estuvieran respirando (el olor del crudo)”, afirmó.
Agregó que lo que “se está buscando es que se pueda atender la válvula para poderla cerrar, poderla sellar y recoger todo el producto que está disperso ahí en la calle”.
Según el funcionario, el levantamiento del producto oleoso, que se encuentra contenido en una zanja, “es rápido”, aunque las labores cumplieron cinco días este viernes.
“Ya se hicieron los estudios, Pemex Logística y Protección Civil, mediante explosímetros fueron a hacer la investigación y es cero por ciento explosivo”, insistió.
Aseguró que el subsuelo no absorbe el crudo y que del destino de la sustancia se hace cargo la petrolera una vez que es retirada del predio.
DatoAcro
-En las inmediaciones del lugar del derrame hay, entre otros negocios, panaderías, una farmacia, materiales de la construcción y hasta una cocina económica. Además, el paso del ducto es paralelo a las viviendas.
–La fuga de crudo y el olor ha provocado alerta entre los vecinos y problema como vómito.
