El titular de la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH), Jorge Valverde Islas, afirmó que las observaciones hechas a ese ente fiscalizador por la Auditoría Superior de la Federación (ASF), por 13 millones 725 mil 042.06 de pesos de recursos de la Cuenta Pública 2024, no representan desvíos de recursos, sino que responde a un estímulo fiscal aplicable al sector público en materia de Impuesto Sobre la Renta (ISR) que se da a los trabajadores. Consideró, presumiblemente, que fue una “mala aclaración” de las autoridades estatales a los auditores durante la inspección de este concepto.
En entrevista para Acrópolis Noticias tras la tercera entrega de la Cuenta Pública 2024, se cuestionó al funcionario de las observaciones económicas hechas en la auditoría 1122 al órgano que se encarga de fiscalizar a los entes en la entidad, asentadas en el concepto de “Otras Percepciones y Estímulo al Desempeño”, por no proporcionar el método de cálculo ni la autorización o fundamento legal para su remuneración.
Valverde Islas dijo que las especificaciones de nómina no las establece la ASEH, sino que se agrupan en un solo paquete de pagos bajo este concepto. Además, al igual que otros entes, dependen del tabulador de sueldos y salariosdel gobierno del estado, al provenir todo el recurso de pago del Fondo General de Participaciones (FGP), por lo cual no establecen el tope de sueldos y montos.
Para la ASEH y otros entes, refirió, al ser generalizada la observación de la ASF, el concepto se desprende del esquema de nómina bajo el llamado “estímulo fiscal aplicable al sector público en materia de ISR”.
Ese instrumento, agregó, se da con comprobantes fiscales y recuperaciones mensuales conforme a la normatividad, cuyo esquema, recalcó, está autorizado desde hace 20 años.
Por ello, afirmó, hubo sorpresa en la ASEH al saber de los pliegos de observaciones al ente fiscalizador local.
“La verdad sí, a todos nos sorprendió esta observación porque en años anteriores estaba claro este estímulo. Este estímulo fiscal que se da en la nómina y, repito, es para todos y no nada más para la Auditoría Superior del Estado, es una operación generalizada porque de FGP es donde nos pagan la nómina”, insistió Valverde Islas.
Afirmó que no se trata de una anomalía vinculada a actos de corrupción u otra irregularidad en el empleo del gasto público, sino a una cuestión de carácter administrativo.
“Entonces, quiero aclarar, no es desvío, no es nada, es un estímulo que se les da a los un poquito más de 300 servidores públicos (dentro de la ASEH), no podemos hablar ni siquiera de un desvío ni nada, porque, además, ese estímulo se deposita en cada quincena en la nómina de los compañeros, que ya viene autorizado desde la Secretaría de Hacienda”, expuso.
Consideró que la observación pudo derivar en que, al momento de la aplicación de la auditoría a los recursos del FGP, las autoridades encargadas de la explicación del gasto no lo hicieron de la forma adecuada a los fiscalizadores de la ASF.
―Entonces, ¿pudo haber pues una equivocación, alguna confusión? ―se le preguntó.
―Para mí fue una mala aclaración ante los auditores federales, para mí ―planteó el auditor estatal.
Sobre quién recae la responsabilidad, señaló que no proviene de la ASEH, pues a este ente no llegan los auditores de la federación a inspeccionar, sino que asisten o a la Secretaría de Contraloría o la Secretaría de Hacienda estatal: auditan no por entidad, sino por fondo.
Quien debe de responder a esas observaciones, como a otros entes por la revisión de la Cuenta Pública 2024, puntualizó, es la Contraloría estatal.
“De que lo vamos a subsanar, lo vamos a subsanar, pero es una observación, para mí, más administrativa que económica, pero bueno. Es como nosotros, también hacemos ruido, ¿no? La ASEH también hace ruido”, bromeó Valverde Islas a raíz de la observación por 13.7 millones de pesos.
