Unidos por Tula y Tec de Monterrey acercan herramientas de emprendimiento y desarrollo a la región

Por Beatriz Flores González

La asociación civil Unidos por Tula realizó una jornada de capacitación con especialistas del Tecnológico de Monterrey, enfocada en emprendimiento, desarrollo social y responsabilidad empresarial, además de presentar los resultados de los talleres que ha impulsado entre habitantes del municipio.

El encuentro reunió a ciudadanos, emprendedores y participantes del taller “Herencia Dulce”, quienes tuvieron la oportunidad de conocer herramientas para transformar conocimientos e ideas en proyectos productivos.

Preparación para convertir las ideas en proyectos.

Durante la apertura, Noé Paredes Meza, director fundador de Unidos por Tula, señaló que el desarrollo de la región requiere preparación, técnica y metodología para que las ideas no permanezcan únicamente como buenas intenciones, sino que puedan convertirse en proyectos viables.

Destacó también la importancia de generar vínculos entre ciudadanía, instituciones académicas y sectores productivos, al considerar que la suma de esfuerzos puede abrir nuevas oportunidades de capacitación y desarrollo para Tula.

Giselle Rentería: empresas con propósito y responsabilidad

La doctora Giselle Rentería Núñez desarrolló el concepto de las organizaciones conscientes, bajo la premisa de que la rentabilidad empresarial puede ir acompañada de ética, bienestar laboral y responsabilidad con el entorno.

Explicó que una empresa no solamente genera valor a partir de sus utilidades, sino también mediante la relación que mantiene con trabajadores, clientes, proveedores y comunidades.

De ahí la importancia de incorporar propósitos que trasciendan el beneficio económico.

Rentería señaló además que las empresas tienen capacidad para contribuir a enfrentar problemáticas sociales y ambientales. Los cambios, sostuvo, no necesariamente deben comenzar con grandes proyectos: pequeñas acciones desarrolladas desde las comunidades pueden multiplicarse y generar transformaciones mayores.

Itzel Bautista: de una buena idea al primer paso

Por su parte, Itzel Bautista Gasca, líder de emprendimiento del Tecnológico de Monterrey, centró su exposición en las herramientas necesarias para convertir una idea en un proyecto real.

Señaló que uno de los principales obstáculos para emprender no siempre es la falta de dinero o tiempo, sino la falta de claridad sobre qué se quiere hacer, para quién y cómo comenzar.

Bautista propuso definir un propósito, identificar las necesidades del posible cliente, realizar una primera prueba del producto o servicio y construir redes de apoyo.

Recomendó, además, validar las ideas con clientes potenciales antes de realizar inversiones importantes en locales, publicidad o infraestructura.

Su planteamiento fue comenzar con una acción pequeña pero concreta: probar primero la idea y, a partir de la respuesta del mercado, mejorarla y hacerla crecer.

“Herencia Dulce”, capacitación que busca generar oportunidades

En el marco del encuentro también fueron presentados los resultados de “Herencia Dulce”, taller impartido por Fabián Arteaga Montoya, mediante el cual se capacitó a más de 70 personas en tres comunidades en la elaboración de dulces tradicionales y repostería.

Los participantes mostraron parte de los productos realizados durante su preparación, mientras que las conferencias permitieron complementar el aprendizaje con conocimientos relacionados con comercialización y emprendimiento.

El siguiente reto será que quienes adquirieron estas habilidades puedan encontrar mercados para sus productos y, en los casos en que así lo decidan, convertir lo aprendido en una alternativa de ingreso.

El reto: llevar el conocimiento a la práctica

Al cierre de la jornada, Noé Paredes Meza destacó que aprender a elaborar un producto constituye solamente una parte del proceso; posteriormente se requiere saber ofrecerlo, promocionarlo y encontrar a quienes estén dispuestos a adquirirlo.

El director fundador de Unidos por Tula resaltó el potencial económico de la región y sostuvo que el concepto de emprendimiento no debe limitarse a las grandes empresas: también incluye a quien produce desde casa, mantiene un pequeño comercio o utiliza sus conocimientos para ofrecer un servicio.

Finalmente, llamó a los participantes a llevar a la práctica las herramientas adquiridas y dar el primer paso, sin esperar necesariamente a que existan condiciones perfectas para comenzar.

La jornada concluyó con la entrega de reconocimientos y la exposición de los productos elaborados por los participantes, cerrando un encuentro que buscó vincular capacitación, emprendimiento y desarrollo local.