De los 462 cuerpos y restos óseos que se encuentran en el Centro de Identificación Humana y Resguardo Temporal, 100 tienen la posibilidad de ser restituidos a sus familiares al contar con un nombre o datos de identidad, señaló la titular de la División Científica de la Procuraduría General de Justicia de Hidalgo, Yazmín García Escobar.
La funcionaria estatal refirió que, de 2024 a la fecha, han restituido a más de 170 personas a través de diversas modalidades de identificación, como la genética, la odontológica o la dactiloscópica.
En promedio hay 100 personas que tenemos ya datos de nombre o datos de identidad a través del Registro del Estado Familiar, de algún otro documento oficial, a través del cual la investigación se centra precisamente en campo y en el patrullaje cibernético u otro tipo de herramientas que utiliza la policía para buscar a familiares”, explicó.
En el caso de ese centenar de personas fallecidas, la funcionaria indicó que se encuentran en trámite las diligencias para verificar si es posible ubicar a sus familiares y notificarles sobre el deceso.
García Escobar atribuyó parte de estos avances a la labor de la Unidad Especializada en Identificación Humana, la cual, tras su puesta en marcha, se convirtió en uno de los ejes más fuertes de la procuraduría, dijo.
Al contar con elementos del Ministerio Público, policías y peritos, agregó, se articulan las acciones de identificación y búsqueda de familiares, lo cual ha ayudado a incrementar la restitución de restos a sus seres cercanos.
La mayoría de las más de 170 restituciones realizadas corresponden a personas cuyos familiares se ubican en Hidalgo, aunque también existen casos registrados en el Estado de México, Puebla, Querétaro y la Ciudad de México, principalmente.
Asimismo, la funcionaria agregó que se han trasladado cuerpos o restos a países como Estados Unidos, Venezuela y Honduras.
Han sido localizadas y han acudido, e incluso la unidad ha llevado a cabo restituciones internacionales, la repatriación a través del consulado”, refirió.
García Escobar reiteró que, hasta el momento, el centro resguarda 462 cuerpos y restos óseos, de los cuales 58 corresponden a bebés, mientras que el resto pertenece a hombres y mujeres adultos.
En su mayoría, aseveró, los fallecimientos no están relacionados con homicidios, sino con accidentes o personas que perdieron la vida en hospitales.
Asimismo, la funcionaria afirmó que la cantidad de cuerpos no identificados vinculados directamente con homicidios es muy baja.
Los restos más antiguos bajo resguardo de la PGJH datan de 2016, a los que continúan aplicando la batería de pruebas correspondiente, agregó García Escobar.
