Un grupo de pobladores de Zacualtipán afectados por la vaguada monzónica de octubre de 2025 se presentaron la mañana del miércoles en la delegación del Bienestar en Hidalgo para pedir que sean incorporados al censo de damnificados, así como ser tomados en cuenta para la reubicación, pues tras la emergencia tuvieron que volver a sus viviendas pese al riesgo.
Afuera de la dependencia federal, Yolanda Morales Hernández indicó que recibió “un poco de apoyo” de 15 mil pesos, pero dijo que ya no puede habitar su hogar porque es “riesgoso”. En la localidad donde vive, dijo, “hay otros siete” en esa situación.
Indicó que ya acudieron a palacio de gobierno, cuyas autoridades se comprometieron a ir a su localidad, pero aún no les han “dicho nada” ni planteado un esquema de reubicación.
Añadió que las rentas “están caras” y que la compra de terrenos no es viable en su caso por la cuestión económica.
“Regresamos porque igual tengo dos hijos que van a la escuela. O los mando a la escuela o pago renta”, dijo.
En el caso de Ricardo Sánchez Hernández, delegado de La Joya, expuso que en diciembre pasado resultó afectado por la apertura de una calle para la ampliación de una red de agua, debido a que rebajaron el bordo y con las lluvias se aflojó la tierra, lo que provocó un accidente.
Yo estoy ahí, porque adónde voy a ir”, expresó el quejoso, quien dijo que en su caso recibió 20 mil pesos.
En tanto, Gustavo Iván, antorchista de la Sierra Alta, acusó irregularidades en el levantamiento del censo de damnificados, pues sostuvo que alrededor de 500 pobladores de Tianguistengo, Juárez Hidalgo y Zacualtipán no fueron considerados pese a resultar afectados.
Afirmó que alrededor de 70 familias requiere que se les tome en cuenta en el censo y para la reubicación ante el riego de “quedar enterrados en algo alud de tierra en cuanto se vengan las lluvias”.
Dijo que el gobierno estatal les afirmó que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) haría un recorrido por la zona siniestra, el cual no se ha concretado.
La mayoría tuvieron que, por necesidad, regresar a sus casas. Muchos se habían salido y viviendo con sus familiares (…) Estaban viviendo en cuartos de 5 por 4 metros cuadrados alrededor 10, 15 personas, en un cuartito así”, añadió.
Algunos de los pobladores pertenecen a la comunidad de Chapula, pese a que fue declarada inhabitable y existe riesgo.
