Vecinos de fraccionamientos al surponiente de Pachuca se manifestaron para exigir solución a la problemática que viven por las obras ejecutadas en el bulevar Santa Catarina, pues no tienen accesos y salidas para sus colonias y pasan prolongados tiempos en el congestionamiento vial. Aunque bloquearon por momentos la vía, policías estatales los replegaron a empujones para evitar el cierre.
Derivado de la presencia policial y el despliegue de los manifestantes, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) inició la queja de oficio CDHEH-VG-0027-26, para determinar posibles violaciones a derechos humanos.
Alrededor de las 17:00 horas una veintena de vecinos de puntos como Valle del Sol, Terranova, Cartuja, Gema, Paseos de la Plata y otras zonas habitacionales se reunieron en el entronque entre bulevar Santa Catarina y bulevar Ramón G. Bonfil, para inconformarse porque, acusan, las obras empleadas en este punto no avanzan conforme lo esperado.
Con cartulinas en mano, los colonos frenaron el paso de los vehículos y acrecentaron el habitual embotellamiento que se hace en esa zona por la rehabilitación con concreto hidráulico de la vialidad, que sirve como punto de conexión entre Pachuca y Actopan, así como para dirigirse a la Ciudad de México.
Cuanto los quejosos realizaron el cierre total del bulevar, alrededor de 30 elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) intervinieron y los encapsularon para desplazarlos con empellones hasta el camellón, pese a que los inconformes exigían continuar con su derecho a la libre manifestación.
Algunos uniformados fungían de valla humana, mientras otros se ocuparon de hacer labores de tránsito. De forma itinerante permitían el flujo de vehículos particulares, tráileres y camiones de carga.
Los vecinos encajonados mantenían la postura de seguir en el sitio hasta que tener una resolución a sus exigencias.
Si hay una urgencia no tenemos modo de salir”, manifestó una de las vecinas de los puntos afectados por las obras, cuyo único punto de entrada y salida es la ampliación del bulevar G. Bonfil.
Reclamó que, aunque la obra que se ejecuta en el sitio es benéfica, las autoridades no les dan fechas de conclusión ni avances; tampoco les ofrecen alternativas de salida en sus fraccionamientos con la vialidad, dijo.
Otra manifestante pidió no comenzar con las obras del tramo de la entrada de Valle del Sol hasta la empresa Bimbo, lo cual bloquearía por completo a los fraccionamientos aledaños.
Tras varios minutos, al lugar arribó el subsecretario de Infraestructura de la Secretaría de Infraestructura Pública y Desarrollo Urbano Sostenible (Sipdus), Raúl Lozano Cano, quien escuchó los alegatos de los vecinos y propuso una mesa para explicarles los procesos, tiempos, avances y llegar a alternativas para continuar las obras sin que los siga perjudicando.
En entrevista, el funcionario negó que haya un retraso de la rehabilitación y señaló como “evidente” que toda obra de esas características causa molestias, lo cual es “inevitable”, dijo.
Nuestro término es en febrero, en febrero tiene que estar terminada la obra al 100 por ciento. Desafortunadamente, vuelvo a repetir, las molestias siempre prevalecerán”, señaló.
Mencionó que la reparación de la vía, con costo de 84 millones de pesos, registra un avance de 51 por ciento.
Lozano Cano refirió que contemplan abrir tramos parcialmente para que haya flujo vial para los autos de los vecinos y demás vehículos que transiten por ese punto.
Como para del acuerdo con los manifestantes, una comitiva de vecinos acudió con el subsecretario a conocer detalles y cronograma de la obra, mientras que los demás se retiraron a la espera de la información obtenida en la reunión.
