Falta de custodios, hacinamiento “extremo”, chinches, cobro por espacios y carencia de médicos, en penales de Hidalgo: CDHEH

Falta de custodias, espacios reducidos y atención de médico personal son algunas de las principales observaciones que presentan la mayor parte de los Centros de Reinserción Social (Ceresos) de Hidalgo , de acuerdo con el informe Anual 2025 de Centros de Reinserción Social y de Internamiento para Adolescentes que expide la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Hidalgo (CDHEH) .

Según el documento del organismo público autónomo, hay 214 elementos de seguridad para las casi 6 mil personas que se encuentran privadas de su libertad en las 12 cárceles con las que cuenta el estado.

En el caso del penal de Actopan , la Secretaría de Seguridad Pública de Hidalgo (SSPH) solo cuenta 14 custodios para cuidar a 289 presos . El organismo también detectó que no tiene servicio médico general ni especializado, por lo que “tampoco existe atención médica dirigida a mujeres”.

Por ello, se determinó que el “ personal es insuficiente para la población ”, además de que se identifican necesidades de capacitación adicional para las personas servidores públicas.

Asimismo, “no se mencionó la existencia de un protocolo para llevar a cabo las revisiones de objetos asegurados”, entre otras observaciones.

En el caso de Apan , cuenta con nueve custodios para cuidar a 175 personas privadas de la libertad . Además de que el personal de seguridad es insuficiente, se detectó que no existen celdas individuales ni separación mínima entre hombres y mujeres, por lo que el hacimiento “extremo” .

Asimismo, hay presencia de “chinches y pulgar” , la biblioteca se utiliza como dormitorio, no hay lugar designado para guardar pertenencias y el trato es “desigual basado en el nivel socioeconómico”. Las celdas no tienen iluminación ni ventilación y falta un procedimiento adecuado de revisión, aunado a “limitaciones para implementar mejoras más grandes porque el inmueble es prestado y compartido con la presidencia municipal”.

En el Cereso de la Huasteca, en Jaltocán , cuenta con 13 custodios para 302 personas privadas de la libertad , y la CDHEH, entre otras cosas, detectó que no tiene agua corriente, hay nulas condiciones de higiene, solo funcionan dos cámaras de seguridad y no existen personas asignadas para el monitoreo. 

Por su parte, el penal de Huichapan , no proporcionó información sobre el número de custodios a causa del desconocimiento de los titulares del Cereso, pero cuenta con 93 presos .

Entre las observaciones se detectó que solo hay un baño para todos, duermen en la biblioteca, hay ventilación insuficiente en celdas, además de que tiene un consultorio médico improvisado y la administración de medicamentos recae en el personal de custodia. 

En el caso del penal de Ixmiquilpan , que cuenta con 12 custodios para 224 presos , se observó que las personas privadas de la libertad comparten camas, no hay suficiente ventilación y en una celda hay más de 40 individuos.

Además, se detectó que hay cobros por el uso de espacios -lo que representa autogobierno- y las mujeres “dejan al cuidado de sus compañeras a sus descendientes para recibir la visita íntima”.

El Cereso de Jacala de Ledezma cuenta con 12 personas de seguridad para 104 personas privadas de la libertad . Ahí, el espacio en general es reducido y las condiciones del sistema de drenaje y tuberías de agua no es adecuado, es improvisado. Los dormitorios tampoco tienen suficiente luz natural, entre otras observaciones. 

A su vez, el penal de Mixquiahuala de Juárez tiene nueve custodias para 153 presos . Entre las irregularidades, el CDHEH detectó intimidación por parte del personal del Cereso a los reclusos y la carencia de agua corriente en los sanitarios.

Además, el consultorio está en el salón de usos múltiples, por lo que se realizan canalizaciones a unidades médicas externas, y no hay personal médico adscrito.

El penal de Molango de Escamilla cuenta con 12 personas de seguridad para el cuidado de 198 reclusos . Aunque tienen servicios básicos, son deficientes, y se permiten diversos muebles, incluidos televisores y electrodomésticos, pero no hay cobijas.

En el informe, la CDHEH dividió al Cereso de Pachuca en dos: para el espacio varonil, donde hay 62 custodios para 2 mil 277 hombres presos , entre ellos 24 extranjeros, y para el área de mujeres, que cuentan 11 personas de seguridad para 328 presas , cinco de nacionalidad distinta a la mexicana.

En Tenango de Doria , el penal cuenta con 10 custodios y personal de seguridad para 119 personas privadas de su libertad . Se detectó que las mujeres tienen poco tiempo para salir al patio, no hay tienda de abarrotes al interior, además de que no hay personal médico adscrito ni personal asignado al monitoreo de las cámaras de seguridad.

Por su parte, el Cereso de Tula de Allende , donde algunas personas privadas de la libertad duermen en el piso por falta de espacio, cuenta con 24 personas de seguridad para 816 presos .

Además, se permiten aparatos electrónicos en los dormitorios y hay reclusos que se encargan de la limpieza al interior de la cárcel, por lo que “se hace una cooperación por el uso del espacio y se usa para el mantenimiento del lugar”.

En el caso de Tulancingo de Bravo , hay 26 personas de seguridad para cuidar a 652 personas privadas de la libertad . También registra falta de espacio, por lo que los reclusos duermen en el piso.

Además, las mujeres se suelen embarazar durante su estancia y solo tres madres tienen un espacio exclusivo para estar con sus hijas e hijos; Además, dentro del penal falleció un bebé y no hay médicos , entre otras observaciones.

Según el informe del CDHEH, el Centro de Internamiento para Adolescentes cuenta con nueve “guías técnicas” responsables de la supervisión y acompañamiento de la población. Actualmente se encuentran 18 adolescentes , todos hombres.